Pensamiento innovador o encender la mecha de las ideas

Permite aportar soluciones y respuestas más allá de lo que marcan las reglas

Imagen: Google

David Somoza Mosquera

La innovación es fundamental para las empresas en los tiempos que corren, tomando en cuenta que los mercados son cada vez más competitivos y los clientes cada vez más exigentes y esperan novedad en los productos y servicios que se les ofrecen.

Ante tantas exigencias, entra en juego el pensamiento innovador, una habilidad con la que compañías y empleados deben contar. Este tipo de pensamiento permite aportar soluciones y respuestas más allá de lo rutinario o de lo que marcan las reglas. Es un auxiliar indispensable para las empresas que destinan recursos para el adiestramiento de esta cualidad.

Pensar para innovar implica explorar todas las posibilidades afuera, dentro, arriba y abajo de la caja, no solo salirse de ella. Para las compañías, el pensamiento innovador representa crear algo que no existe, además de permitir pensar en mejoras, posibilidades y nuevas soluciones a viejos problemas.

El pensamiento innovador puede ser “incremental”, que es cuando se añaden mejoras a un producto, y “radical” cuando se cambian las reglas del juego como ocurrió con la rueda y la imprenta y en nuestro tiempo con iniciativas como Amazon.

Generalmente se tiende a pensar que este pensamiento solo está enfocado en tecnología; sin embargo, la realidad es que ambos elementos están relacionados, pero son independientes.

Y es que el cerebro humano es el principal generador de este pensamiento, por lo que mantener encendida la mecha con ideas innovadoras requiere un entrenamiento constante.

En ese sentido, es importante escuchar el entorno para aprender, afinando los sentidos y habilidades a fin de percibir mejor los cambios, las tendencias y lo que está por ocurrir.

Otra condición es tener la mente abierta y dispuesta siempre a recibir nueva información y dejar que las ideas fluyan sin poner trabas.

El pensamiento innovador pone en práctica el “qué pasaría si…” para saber por qué tal o cual cosa se hace de esta manera o si utilizar este u otro material. Esto supera al cerrado “no se puede”.

Este tipo de pensamiento desafía lo establecido, lo que ya se conoce y las resistencias a los cambios. Aquí es clave preguntar y discutir porque ayudan a ir lejos en la innovación y mantener encendida la fábrica de ideas.

Empresario con más de 30 años de experiencia en el sector productivo venezolano #Purolomo #Alibal