Resolver problemas: una habilidad que se cotiza muy alto

Los empleados con esta cualidad son muy demandados por las empresas

Imagen: Google

David Somoza Mosquera

Una de las habilidades más valoradas actualmente por las empresas es la resolución de los problemas. Me refiero a la capacidad para solventar, con eficacia y agilidad, los inconvenientes u obstáculos que se presenten. En otras palabras, implementar las soluciones más apropiadas. De allí que los empleados con esta cualidad se “coticen” muy bien en el mercado laboral.

Así lo evidencia el estudio Soft skills 4 talent”, realizado en 2020 por la firma Manpower Group en diversas compañías. De acuerdo con los resultados, 69% de los consultados reveló que la resolución de problemas es la competencia más valorada por los responsables de Recursos Humanos.

Esta valoración fue seguida por las habilidades en la orientación a objetivos y la colaboración con 58% y 57%, respectivamente. Estos hallazgos revelan la importancia de tener personas con alta capacidad para la resolución de problemas dentro de las compañías.

La situación generada por la emergencia sanitaria del COVID-19 hace prioritario contar con el recurso humano más idóneo para enfrentar y resolver los problemas.

De hecho, esta condición es de mucha ayuda para las compañías, sobre todo si está acompañada del conocimiento de forma lógica y creativa para alcanzar los mejores resultados de negocio.

Los empleados con la habilidad de resolver problemas poseen la capacidad de actuar de manera proactiva, sin pérdida de tiempo. Además, son capaces de conseguir las soluciones más adecuadas a cada caso, siempre pensando en las repercusiones que esas acciones puedan tener a largo plazo.

También es importante tomar en cuenta que el proceso de resolución de problemas incluye varios pasos. Uno de ellos es identificar la situación, pues resulta imprescindible detectar y especificar exactamente el problema para que el proceso salga de la mejor forma posible.

Otra fase es describir el problema. Esto es: cuál es la situación, de dónde partimos y qué se quiere conseguir. Aquí es necesario que la recopilación de los datos sea veraz y actualizada para poder describir el problema mediante técnicas muy útiles, además del intercambio de ideas entre los empleados y el análisis de campo de fuerza o de la palabra clave.

En el proceso se debe incluir la búsqueda de todas las posibles soluciones, corrigiendo las con métodos como el de los cinco porqués, y valorar las consecuencias negativas y positivas de cada una de las soluciones sopesadas.

Finalmente, están los pasos de selección de la solución más adecuada y conveniente y la implantación. Este último aspecto no es sencillo, pero se logra gracias a que quienes actúan en la solución poseen las capacidades idóneas de reacción al problema y la competencia para resolverlo junto con Recursos Humanos.

Empresario con más de 30 años de experiencia en el sector productivo venezolano #Purolomo #Alibal